Para la persona que llegó sin avisar…
Robles
El comienzo de nosotros.
Un álbum, hecho de casi nada y de todo.
Es curioso pensar que todo comenzó en un lugar tan inesperado.
Un servidor de Minecraft.
Dos personas que simplemente estaban ahí para ayudar a los demás.
Un rol de boda que, en realidad, no significaba nada especial.
Y sin saberlo, ese pequeño momento terminó siendo el principio de algo que para mí significa muchísimo.
Porque después de aquel día empezamos a hablar.
Y luego volvimos a hablar.
Y otra vez.
Hasta que hablar contigo terminó convirtiéndose en una de mis partes favoritas del día.
Y llegó el día en que te pedí que fueras mi novio. Y dijiste que sí.
Primero fue tu carisma.
Después tu forma de tratar a los demás. Tu manera de incluir a todos. Tu forma de ayudar sin esperar nada.
Tu voz. Tu risa. Tu humor. Tu ternura.
Y, poco a poco, tú.
Creo que antes incluso de darme cuenta, ya había algo en ti que me hacía querer escucharte un poco más. Me gustaba tu forma de ser, tu manera de hablar, tu actitud y esa facilidad que tienes para hacer que los demás se sientan incluidos. Y mientras más te conocía, más entendía por qué me gustaba tanto estar contigo.
Puede que tengas tus defectos. Yo también los tengo.
Pero para mí, estar el uno para el otro no significa que tengamos que ser perfectos.
Significa elegirnos incluso cuando las cosas no son perfectas.
Es un trabajo de los dos. Y yo estoy dispuesto a pelear por nosotros.
Escucharnos. Apoyarnos. Hablar. Y seguir aquí.
No importa demasiado qué estamos haciendo.
Lo importante es que lo estamos haciendo juntos.
Hay días en los que la distancia se siente.
A veces nos ponemos tristes cuando no hablamos, o cuando no sabemos qué está haciendo el otro. Pero es algo que entendemos, y que no cambia lo que sentimos.
Porque hay noches en las que siento que estás mucho más cerca de lo que cualquier mapa podría explicar.
Una llamada.
Una partida.
Una canción.
Una conversación a las 3 de la mañana.
Un mensaje.
Un "dame mimitos".
Pequeñas cosas.
Pero contigo significan muchísimo.
- Estar para mí desde el principio.
- Preocuparte por mí.
- Insistir conmigo.
- Creer en mí.
- Escucharme.
- Hacerme reír.
- Acompañarme.
- Decorar mi oficina de Minecraft.
- Dejarme carteles y libros con mensajes bonitos.
- Compartir conmigo tus canciones.
- Mostrarme tus ideas, tus diseños, tus construcciones.
- Simplemente, estar ahí.
Quizá algunos de estos detalles para ti parezcan pequeños.
Para mí no lo son.
Porque cuando alguien se convierte en una persona importante, hasta los detalles más pequeños terminan significándolo todo.
Casi tres meses.
Y todavía siento que apenas estamos comenzando a conocernos.
Todavía nos quedan canciones por enseñarnos.
Juegos por jugar.
Llamadas que terminarán demasiado tarde.
Lugares por conocer.
Historias que todavía no existen.
Problemas que algún día resolveremos juntos.
Días buenos.
Días difíciles.
Y muchísimos recuerdos que todavía no hemos creado.
Eres una persona que realmente me alegra haber conocido.
Eres tan simpático, tan bello, tienes una actitud tan tuya que todavía me cuesta creer todo lo que pasó después de aquel día en el rol donde nos conocimos.
Quién diría que, después de tan poco tiempo, terminarías siendo el amor de mi vida.
Desde la primera vez que escuché tu voz, desde que empecé a conocerte, fui descubriendo a una personita increíble. Alguien que siempre intenta estar ahí para mí, en las buenas y en las malas.
Y siento que eres, de verdad, la única persona con la que he sentido una conexión así de real.
Y quiero que sepas que yo también quiero estar ahí para ti. No solamente cuando todo está bien — también cuando estés cansado, triste, confundido, o simplemente necesites a alguien que te escuche.
Me hace feliz escucharte. Me hace feliz hablar contigo. Me hace feliz compartir mi tiempo contigo. Y aunque estemos lejos, cada momento que tenemos juntos significa muchísimo para mí.
Gracias por llegar a mi vida. Gracias por ser tú. Gracias por hacerme reír. Gracias por preocuparte por mí. Gracias por creer en mí. Gracias por no darte por vencido. Y gracias por dejarme conocerte.
Te amo, mi niño bonito.
Y espero que esto sea solamente el principio de todo lo que nos queda por vivir.
Y pensar que todo comenzó con un simple "hola".
Te amo, Robles.
Gracias por ser mi amor.
Esto apenas comienza.